JUAN BENIGAR, VOZ SUTIL DE LA TIERRA

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 “Sembremos, pues, ideas, aunque nos toque cosechar desengaños”. (Juan Benigar, La patagonia piensa)

El 14 de enero de 2020 se cumplieron 70 años del fallecimiento de Juan Benigar. Por este motivo  se están  realizando eventos conmemorativos, para volver a decir, volver a contar, volver a leer , volver a explicar a Benigar que sigue golpeando la puerta para entrar, sutilmente, para contar una parte de la historia del Neuquén territoriano, para mostrarnos su postura ética frente a temas sociales y políticos, para mostrar la vigencia de su pensamiento y de sus investigaciones.

A partir de la publicación del libro “Juan Benigar. Voz sutil de la tierra” editado por La grieta, se ha corrido el polvo que cubría la figura de Benigar instalando nuevamente al escritor , como  lectura, como fuente de conocimiento, como figura destacada en la construcción de la cultura y la historia social de la región. Con él quisimos abrir el debate cerrado hasta ahora.

Benigar aun no es conocido suficientemente por su obra; espera el reconocimiento y la incorporación al canon  de los escritores neuquinos que circula en escuelas y claustros universitarios.

En este año benigariano, la Biblioteca Juan Benigar de Aluminé comenzó con los homenajes reuniendo a los autores del libro “Juan Benigar. Voz sutil de la tierra”, publicado  en 2018 por nuestra querida  Editorial La grieta. Se realizó con ellos una visita a  la escuela de Poi Pucón,  Paraje en el que vivió Juan, para hacer una actividad con los estudiantes y recorrer el lugar donde estuvo su casa. La Subsecretaria de las Culturas de Aluminé colocó ese mismo día, una placa en su memoria. Luego de un ameno encuentro en el Museo El charrúa, con la presencia de concejales, autoridades de la biblioteca y del museo, se  firmaron notas para pedir por la reedición de las obras y la protección de todo el  patrimonio benigariano.

El Ministerio de las culturas a través de la Dirección de bibliotecas populares del Neuquen, dio un importante lugar en el último Congreso de Bibliotecas,en el mes de Agosto, en el Café literario en que participamos junto a Raúl Mansilla y Daniel Bagnat.

En estos días se están llevando a cabo seis jornadas sobre la vida y obra de Juan Benigar organizadas por La Dirección de Investigación Histórica, a cargo del escritor Raúl Mansilla, en el marco de los  Conversatorios “Lecturas de Neuquén”, todos los jueves  de 11 a 12.30 vía zoom. Me correspondió a mí participar como invitada en el primer encuentro. Ana María de Mena, luego Daniel Bagnat y Raúl Mansilla continuaron abordando cada uno/una, un aspecto diferente de la vida y la obra.  Quedan dos encuentros en que estarán presentes Rodrigo de Miguel y Liliana Horst.

  Cada conversatorio ha tenido gran concurrencia y participación, con interesantes aportes de los asistentes.

Simultáneamente se ha dado el hallazgo de libretas perdidas, así como documentos, cartas y fotografía pertenecientes a Benigar, que permanecían guardadas, lo que hace pensar que nuevas investigaciones se pondrán en marcha a partir de ahora.

Queda pendiente aún que la honorable Legislatura declare 2020 Año benigariano y se pueda reeditar las obras publicadas, así como los trabajos que en los últimos tiempos han aparecido.

No existe, al menos no conocemos en nuestro espacio patagónico, un escritor de la calidad de Benigar, que produzca una obra tan profunda y compleja en las condiciones de marginación en las que él vivió, y que escriba desde ese lugar tan excéntrico, para lectores lejanos a su circunstancia.

En este sentido, cabe destacar los vínculos que le permitieron publicar en la Revista Biblos, órgano  mensual de la Biblioteca Popular de Azul,[1] fundada en 1924, “El calvario de una tribu” y pensar cómo hacía para llegar a estos lugares.

Siempre decimos que Benigar ha sido un adelantado a su época. Benigar escribe para  lectores que lo leerán en el futuro, como se desprende del siguiente fragmento de “Creencias araucanas”:

“No es mi sabiduría la que expongo aquí; yo la he aprendido de otros mundos más sabios y sólo le he dado un retoque, de acuerdo con mi propia mentalidad. No tengo por qué argumentarla. Aún no ha llegado el tiempo propicio para ello. Que la conjetura se adelante en medio siglo, en un siglo o quizás más, al estado intelectual euroamericano de hoy.

Si se quiere saber por qué escribo estas cosas, algo distantes de nuestro hilo  principal, diré que simplemente para demostrar qué proyecciones tremendas tiene el estudio concienzudo del indígena americano. Con ello a un tiempo acentúo su valer, sirviendo así, indirectamente, al fin que me propuse”. (247.Creencias Araucanas)


[1] Información aportada por Liliana Horst

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