CUARENTENA EN LA RUTA 40 (segunda parte)

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Receta natural

Por Mirta Agostino

Poner en un cacharro limpio

diente de león

té  verde

manzanilla en flor

hervir con agua y beber como infusión

pensar en soledad si

caliente o fría guarda la interferona

que activa el sistema inmune,

estudiada y probaba en laboratorios cubanos

resistente a cualquier corona- dicen-

y al tramposo virus capitalista

gusto refrescante de color ámbar

mixtura creativa y a mano,

quienes se persigan con alienígenas y espías

abstenerse.

Por Cristina Venturini

una vez más el poema

destila la respuesta

ver lo evidente

hoy

 

un río de lodo

en la distancia

una canoa

y ellos dos saludan

 

toda raíz regresa a su destino

deshacer es hacer

nuevo sendero

vida en plenitud

 

tiempo de libertad

de volver a encontrar

algo donde parar

 

lluvia de gratitud

aire conciente

amor

confianza

luz

YO SOY

Por Susana Abilés

Soy como la fiebre,

que danza en las ruinas

de mi cuerpo silencioso.

Como la traba que destraba,

la puerta añeja de abandono,

como el minutero aburrido…

la llave colgada

en la pared, y el otoño

como el júbilo en tu boca y

el delirio en la mirada… soy tantas

cosas a la vez y tan pocas a veces…

 

Corren

Por Rubén  Gómez

los compatriotas corren

no caminan ni trotan

corren por todos lados

corren atrás de la pelota

de cuero

de goma

de plástico

de media

de papel

de tapita

por baldíos de piedra

tierra y vidrio

por veredas de la rivadavia que sube o baja

se corre igual

por los pasajes de septiembre

angostos como caños abiertos sin techo

por los escarpados bordes del zanjón de la alsina

de cauce multicolor y aceitoso

padre de los rulemanes

tuercas

tornillos y toscas de gomera

zanjón fronterizo de los tesoros de los que corren por ellos

sueño del asombro

 

corren atrás de las bicicletas que se prestan con angustia

corren atrás como perros

enseguida con una sonrisa

corren-ríen supercorazones que gotean sobre todo

sobre greda que cambia de color

corren hasta volar sobre las cosas

corren por la soledad del chenque que se quiere solo

y se espina y raspa

corren los compatriotas y nada duele

ni el viento puede con los que corren

entre las matas secas y muertas corren

entre los cardos y calafates corren

y huyen las lagartijas

los cascarudos

las arañas y alacranes que también corren

hasta las piedras

los raspadores

las flechas

hasta las conchillas corren

huyen

como la tierra que levantan los que corren

y vencen al sol

para envidia de los aguiluchos que queman sus alas para imitarlos

 

 

hasta los senderos huyen como culebras

porque los que corren en la patria son más rápidos que los días

y sonríen

Escrito en un chat

Por Graciela Cros

Dedicado a la poeta Luciana Tani Mellado

 

Qué va primero?

La vida o la poesía?

 

Qué atenta contra la poesía?

Las distracciones? La pereza?

La ausencia de voluntad?

La falta de confianza? De imaginación?

La cobardía?

Que no haya estabilidad afectiva?

Económica?

 

Hasta cuándo se es poeta?

 

Si se agota la pila de la poesía, hay recarga?

La poesía vuelve después de un bloqueo?

Y si lo hace

es porque quiere

o vuelve porque la determinación se esfuerza

y lo consigue?

 

Ella volvería? Querría volver

aún cuando no se la venere en un altar

y se la baje a la tierrita de lo cotidiano?

 

Se es menos poeta cuando una se ve como un ser común y corriente?

Se es menos poeta cuando se rehúye lo sublime?

Se es menos poeta cuando una se inscribe

en el oficio de trabajar con la materia poética?

Se puede ser una mujer común y corriente

si se trabaja con la materia poética?

Se puede definir trabajar con la materia poética?

Se puede definir materia poética?

 

Estoy en lo cierto si digo que hay consenso

respecto a lo atractivo del poeta personaje?

Y que esto no necesariamente se traduce en buena poesía?

 

Preferimos a lxs personajes más que a lxs poetas?

 

Alguien recuerda que T.S. Eliot trabajaba de gerente de banco?

Alguien se pregunta cómo T.S. Eliot escribía “La tierra baldía”

mientras revisaba las columnas del debe y el haber de un balance de banco?

 

T.S. Eliot salió de sí y se convirtió

en el Padre de la Poesía Contemporánea?

O pudo tener ese gesto romántico

-tratándose de un clásico justamente-

por haber estado cada día

con las columnas del debe y el haber bajo sus ojos?

 

Él tenía sed y la poesía era el chorrito de agua que la calmaba?

 

Está bien apagar la sed de poesía mirando

las columnas del debe y el haber

o es un sacrilegio mal visto por el canon?

 

Tener sed de poesía alcanza?

 

Importa más estar en el chorrito de agua poética que en el canon?

Importa más acumular invitaciones a festivales que escribir buena poesía?

Importa más usar a la poesía como catarsis

que dejarse transformar por ella

y caminar con los ojos vendados al borde del abismo?

 

La buena poesía se deja usar como catarsis?

La buena poesía se deja usar?

 

La poesía es la que trae algo nuevo que estalla

dentro de tu cabeza y tu corazón

y te deja temblando y ya no sos el mismo?

 

O es la que repite un runrún conocido y por eso

no desconcierta ni obliga a pensar qué sucede?

 

Una mañana vi a una mujer de caderas amplias entrando al mar

con una larga trenza rodando en su espalda desnuda

y sentí que esa visión

era

la poesía.

 

Entonces pensé: a la poesía hay que escribirla?

O ella se escribe sola?

Si la tengo que escribir es un oficio?

Y si se escribe sola qué es?

 

La poesía que se escribe sola no necesita al poeta.

No funciona al revés:

el poeta siempre necesita a la poesía.

 

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