JUAN BENINGAR, VOZ SUTIL DE LA TIERRA

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Centroeuropeo de nacimiento, llegó a Argentina con estudios de ingeniería hidráulica, conociendo más de una docena de idiomas y con un libro de gramática publicado. Era muy joven; se radicó en la Patagonia y se casó con dos  mujeres indígenas.

Con ellas tuvo catorce hijos, conoció la lengua y la cosmovisión mapuche y dedicó larguísimas horas a escribir artículos, reflexiones y libros. Más de trescientas libretas escritas en una taquigrafía propia testimonian sus investigaciones.

Vivió en la pobreza extrema y mantuvo correspondencia con ilustres personalidades de su tiempo.

Políglota, teósofo, sembrador, alfarero, constructor de canales hidráulicos, tejedor y ciudadano, se llamaba Juan Benigar (o Ivan o Janez o Janko, como figura en distintos documentos).

Inspiró la obra teatral Benigar, de Alejandro Finzi, la cantata Sheypukiñ y Juan, memoria cantada de Carlos Herrera con música de José Luis Bollea y fue llamado “El sabio que murió sentado” y “El  Cacique blanco”.

Por iniciativa de la Biblioteca Popular de Aluminé que lleva su nombre, el año pasado Ediciones de La Grieta publicó el libro Juan Benigar, Voz sutil de la tierra, escrito por Raúl Mansilla, Ana María de Mena, Mónica Maté y Daniel Bagnat.

Los autores abordan distintos aspectos del multifacético croata con ascendencia eslovena, en  cuatro artículos imperdibles. La tapa es de Carlos Montoya y el entusiasmo de Carina Rita Medina, coordinadora de la edición y de todos los involucrados: bibliotecarios, libreros, lectores, grieteros… etcétera.

¡¡A no perderse la lectura de este libro!!

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