¡Truco a ese cuatro!

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Presentación de “Cuatro de copas” de Daniel Tortora en Buenos Aires

 Y fue entonces como un 18 de mayo Daniel volvió a presentar uno de sus trabajos en el Social Club de Vila Sarmiento, en Morón, en el oeste del Gran Buenos, ahí donde según Divididos “está el agite”.

Y decimos volvió porque hace ya diez años se presentaba en el Club “Luna en los charcos” una de las novelas de Daniel ambientada ahí mismo, en una noche mágica en donde los personajes y el público iban y venían de la ficción a la realidad de la mano de “Dani”.

Pero hasta ahí lo conocido. Porque esta vez Dani volvió “recargado”. En la presentación lo rodearon varios de sus compañeros de aventura: Sandra Rossi con una expresividad súper sensible y Hugo Bonigo con una profunda sencillez narraron junto al autor, los poemas de “Cuatro de copas”;  Juan Soubie con su guitarra porteña y Fernanda Gazzari con su voz increíble llenaron de belleza la noche, interpretando canciones y tangos. El público fue llegando y llenando la sala. La presentación de un libro esta vez, fue un espectáculo que bien podríamos calificar como “conceptual”. Luego de varias rutas de novelas y cuentos, Daniel tomó por un camino desconocido, y probablemente el más riesgoso del ámbito literario: la poesía. Y a todos nos sorprendió superando ampliamente las expectativas.

Y para desembarcar en estas nuevas tierras, se trajo una tripulación con la que conquistó la emoción de todos los presentes.

La presentación se trató entonces, de un encuentro circular: tres narradores pasando por diferentes poemas de “cuatro de copas” que luego devenían canción, “El tiempo esta después” o “La casa de al lado” por ejemplo, que parecían tomar los poemas para amplificar los sentidos de los oyentes. Y de nuevo las poesías y otra vez la música, “Nada”, tangazo si los hay. Y así la ronda de lectura y música se fue transformando en un espiral ascendente de 30 minutos de espectáculo. Y los presentes, agradecidos, sorprendidos y escuchando atentamente: las poesías de Daniel invitaban a mirarse para adentro, abriendo el corazón a la amistad, a la soledad, a la nostalgia, a la ternura, al barrio, a la aventura, a los caminos, al desamor, al destino.

A todo lo que el azar —o Dios, según prefiera el lector— nos pone en las manos en cada reparto de cartas, y toque lo que toque, solo queda salir a jugar (sela).

El Club de la juventud como escenario, una sala repleta, una presentación de Ediciones De La Grieta —otro más de esos encuentros de amigos y viajeros que coinciden por un rato en el (sin) tiempo— que terminó como debía: con el público estallando en un aplauso que solo cesó cuando el poeta invitó a los músicos al último regalo y “Corazón al sur”, inevitablemente, comenzó a sonar.

Gustavo Felici  

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